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Casi 13 mil personas escaparon de sus países en conflicto para entrar a Europa vía Turquía. Pero quedaron varados en un campo de refugiados de la isla griega Lesbos, incendiado esta semana. Ahora esperan la libertad mientras la población local les impide acercarse a las ciudades. 

La situación en Lesbos visibilizó la crisis humanitaria en Europa. (Foto France24)

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El campo de refugiados de Moria es el más grande de Europa, ubicado en la Isla de Lesbos, en Grecia. Fue creado por las fuerzas armadas para acoger, en principio, a 3.000 personas pero actualmente vivían hacinadas más de 13.000 hombres, mujeres y niños. Las personas que huyeron del campamento más grande de Grecia duermen en los estacionamientos de los supermercados y en los bordes de las carreteras, muchos sin comida ni agua.

En la foto, refugiados duermen en el suelo mientras pasan la noche en una carretera cerca de Mitilene después de que un incendio destruyera el campo de refugiados más grande de Grecia. El incendio trajo una nueva tragedia a los refugiados que habían estado viviendo en Moria. El campamento estaba bajo restricciones de cuarentena debido a un brote de COVID-19.

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No hay víctimas mortales pero cerca de 13 mil personas, incluidos al menos 400 niños solos, han debido evacuarse. Un 80% del centro fue destruido y las personas otra vez quedaron sin techo. 

En Moria vivían 13 mil personas, mientras su capacidad oficial era de 2.500.