icon

La decisión finalmente descansa en cada mujer y su médico asesor, dado que los estudios sobre efectos adversos de las vacunas no incluyen datos sobre las personas gestantes y fetos.

La Organización Mundial de la Salud y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos ofrecen opiniones diferentes respecto a las vacunas contra la COVID-19.