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Cualquiera de las dos puede estar afectando el funcionamiento diario o el estado de ánimo de una persona. Entender la diferencia puede ayudar a identificar qué ayuda profesional se necesita. 

Las personas con estrés experimentan síntomas mentales y físicos, tales como irritabilidad, enojo, fatiga, dolor muscular, problemas digestivos y dificultad para dormir. Por otro lado, la ansiedad es la preocupación excesiva y persistente que no desaparece aunque se ausente el factor estresante. Sin embargo, la ansiedad conduce a un conjunto de síntomas casi idénticos al estrés, que son insomnio, dificultad para concentrarse, fatiga, tensión muscular e irritabilidad.

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"Quemarse es mucho peor que tomarse unos días libres", advirtió Arianne Cohen en Bloomberg BusinessWeek. El tema había quedado instalado por la completa nota de la Doctora en Psicología, Isabel Pérez Jáuregui (USAL), en Urgente24 acerca de las personas que experimentan agotamiento en sus trabajos, lo que se conoce como "burnout", acuñado en 1974 por Herbert Freudenberger, en su libro “Burnout: The High Cost of High Achievement” (Burnout: el alto costo del alto rendimiento). Pero la encuesta que realizó Cohen actualizó el tema.

Tiempo atrás la revista Fast Company elaboró propuestas para evitar el Sindrome de Burnout que provoca bloqueos creativos.