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El principal hallazgo es de un nuevo mecanismo esencial para el desarrollo de arterias a partir de capilares sanguíneos. Los resultados del estudio español se publicaron en Nature. 

Los científicos dieron un gran paso en la comprensión de la biología de los vasos sanguíneos. Sus resultados permitirán diseñar mejores tratamientos para inducir la formación de vasos sanguíneos nuevos (vascularización) y lograr una mejor circulación sanguínea (perfusión) hacia tejidos lesionados por infarto u otros problemas.

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La incógnita acerca de cuál es la clave que diferencia a una persona con coronavirus asintomático y una con infección grave, está cada vez más dilucidada. La bibliografía que responsabiliza a la vitamina del sol se acrecienta a medida que transcurre la pandemia. 

Para obtener suficiente vitamina D se recomienda ingerir bebidas vegetales, pescados grasos y hongos, sumado a la exposición diaria al sol y suplementos en casos necesarios.

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Otro punto a favor de esta vitamina, que a raíz de la pandemia demostró más funciones de las que ya se conocían. El nutriente explica en cierta medida el grado elevado de mortalidad en ciertos grupos de personas.

La Vitamina D es un nutriente que ayuda a incorporar el calcio de los alimentos. Ambos elementos favorecen la salud ósea, la salud cardiovascular y tienen un rol clave en infecciones como la COVID-19.

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Las investigaciones demuestran el vínculo entre el riesgo de enfermar gravemente y este elemento obtenido por la exposición al sol y los alimentos.