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La Universidad de Oxford trabajó en un fármarco que genera anticuerpos y células T para combatir al coronavirus. La vacuna fue creada a partir de un virus genéticamente modificado que causa resfriado común en chimpancés. Este fue modificado genéticamente para que no cause infecciones en los humanos para hacerlo más semejante al coronavirus. La vacuna será fabricada también en la Argentina.

Los trillizos de la jefa del laboratorio de Oxford, Sarah Gilbert, de 21 años y estudiantes de bioquímica, decidieron participar en el ensayo. Fue una forma de confirmar lo que estaba diciendo Gilbert, que la vacuna tiene 80% de probabilidad de ser efectiva.