icon

Muchísimo se habló y se leyó durante los meses recientes de que era inminente la extradición de Alex Saab a USA. Inclusive algunos medios de comunicación tanto venezolanos como colombianos afirmaron que un avión estadounidense había llegado al país insular para llevarse al empresario con rango de diplomático venezolano aunque haya nacido en Colombia, detenido en forma muy irregular en Cabo Verde a pedido de las autoridades estadounidenses cuando Donald Trump, John Bolton y Mike Pence creían que podían llevarse el mundo por delante. ¿Y ahora cómo se vuelve de lo que se desinformó? 

El abogado Alex Nain Saab Morán nació en Barranquilla, Colombia, de ascendencia libanesa​ con nacionalidad de Venezuela y de isla de Antigua, mencionado en los 'Panama Papers', solicitado por las autoridades de USA y su aliado regional por realizar negocios con el gobierno venezolano, sospechado -tal como todas las sospechas de la DEA, a veces reales y a veces 'fabricadas'- de presunto lavado de activos.

icon

Salvatore Mancuso es un ex asesino paramilitar y narcotraficante, pero para USA lo más importante es que ejecutó tareas importantes para Washington DC en la destrucción de Pablo Escobar, quizás de Fidel Castaño, y en la guerra contra las FARC. Por lo tanto, merece la extradición a Italia y no a Colombia: un descanso europeo. Casi en simultáneo, otro colombiano, Alex Nain Saab Moran, sin la sangre derramada por Mancuso ni participación en el narcotráfico ni el volumen económico-financiero que amañó el líder de las AUCE (Autodefensas Unidas de Colombia), sí es prioritario que termine sus días en una cárcel estadounidense. Sucede que es un confidente de Nicolás Maduro -testaferro, le llaman los opositores venezolanos- y entonces, el mismo Presidente que tuvo en su grupo de confianza a Paulo Mananfort y Steve Bannon, levanta cargos que obviamente son en muchos casos incomprobables (tal como ocurrió en casos muy conocidos, desde Huawei, el 5G y TikTok hasta la famosa 2da. invasión a Irak) pero para USA hay delincuentes buenos y delincuentes malos. Ahora sí vamos a las noticias. 

Empresario farmacéutico de Cabo Verde, Fernando Gil Alves.