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Es verdad lo que afirma la jueza colombiana Julieta Lemaitre Ripoll: "Privar a las personas de su libertad y condicionar su liberación, así como su bienestar, su integridad y su vida fue un crimen de guerra, específicamente el de toma de rehenes". No fue el único, en el pasado. Pero ¿qué sucede con el presente? Desde 2016, cuando se firmaron los acuerdos de paz, 253 exguerrilleros han sido asesinados.

El exlíder de las FARC, Rodrigo Londoño, sale de la sala del tribunal, seguido por el excomandante guerrillero Pastor Alape, luego de comparecer ante el tribunal especial de paz de Colombia, en Bogotá, el 23 de septiembre de 2019.