Lunes 19.4.2021

10 + LEÍDAS DEL DÍA

    Una vacuna hecha en huevos de gallina será la más potente y barata del mundo

    Tras demostrar que otorga una protección consistente en hámsteres y ratones, la fórmula comenzó a ser estudiada en ensayos clínicos con humanos. Utiliza una tecnología más avanzada contra el Sars-coV-2 en todas sus variantes.

    ELIZABETH MAIER

    @ElizabethMaierC

    • sobre

    Tras demostrar que otorga una protección consistente en hámsteres y ratones, una nueva vacuna para COVID-19 comenzó a ser estudiada en ensayos clínicos con humanos. Utiliza una tecnología más avanzada contra el Sars-coV-2 en todas sus variantes, según publicó The New York Times.

     

    Además, la fórmula de base fue creada por el especialista en coronavirus, Jason McLellan. Las investigaciones del biólogo estructural sobre las proteínas de pico han posibilitado el desarrollo de las vacunas Pfizer, Moderna, Johnson & Johnson y Novavax. 

     

    Sus aportes han marcado un antes y un después en la lucha contra la pandemia. 

    La nueva vacuna llamada NVD-HXP-S será la primera en utilizar un nuevo diseño molecular que, se estima, creará anticuerpos más potentes que la generación actual de vacunas.  

     

    La primera fase de los ensayos clínicos termina en julio y la fase final tardará varios meses más. Si los resultados son positivos, las fábricas comunes de vacunas contra la gripe podrán producir más de mil millones de dosis al año de la fórmula para la COVID-19.

     

    Como si esto fuera poco, será mucho más fácil de hacer y llegará a países de ingresos medios y bajos. De hecho, los ensayos clínicos se están llevando a cabo actualmente en Brasil, México, Tailandia y Vietnam

     

    La característica diferencial reside en el método de producción. Mientras las fórmulas utilizadas al día de hoy deben confeccionarse en fábricas especializadas utilizando ingredientes difíciles de adquirir, la NVD-HXP-S se fabricará en huevos de gallina

     

     

    En huevos de gallinas 

     

    Los mismos huevos que producen miles de millones de vacunas contra la influenza cada año en fábricas de todo el mundo, podrían ser la salida de la pandemia de COVID-19. 

     

    Se trata de la forma más común de hacer este tipo de vacunas, y ha sido utilizado durante más de 70 años, según los CDC estadounidenses. Con este antecedente, Jason McLellan y su equipo crearon una vacuna contra el MERS en 2015. 

     

    Muchos países tienen instalaciones suficientes para producir vacunas baratas para la gripe con los virus de la influenza inyectados en huevos de gallina. Estos huevos producen una gran cantidad de nuevas copias de los virus, que se extraen, se debilitan o matan y luego se incorporan en vacunas

     

     

    Tecnología de avanzada

     

    Todas las vacunas funcionan familiarizando al sistema inmunológico con un virus para que genere una defensa contra él. Algunas contienen virus enteros, otras contienen solo una proteína y otras las instrucciones genéticas para que el organismo produzca la proteína viral. 

     

    En el caso del Sars-coV-2, la mejor diana para el sistema inmunológico es la proteína que recubre su superficie como una corona. Estos picos se adhieren a las células humanas y permiten que el virus ingrese.

     

    Pero inyectar los picos en las personas no es la mejor manera de inmunizarlas, dado que las proteínas pueden adoptar la forma incorrecta y también porque esta corona cambia continuamente. 

     

    Por eso, McLellan junto a otros laboratorios, crearon una proteína con fondos de la Fundación Gates denominada HexaPro, más estable, resistente al calor y a los productos químicos que las utilizadas por otras vacunas. 

     

    La Universidad de Texas estableció un acuerdo de licencia para HexaPro que permite a las empresas y laboratorios de 80 países de ingresos bajos y medios utilizar la proteína en sus vacunas sin pagar regalías. 

    En efecto, el Instituto de Vacunas y Productos Biológicos Médicos de Vietnam anunció el inicio de un ensayo clínico de NDV-HXP-S en marzo. 

     

    Una semana después, la Organización Farmacéutica del Gobierno de Tailandia hizo lo mismo. 

     

    El 26 de marzo, el Instituto Butantan de Brasil dijo que solicitaría autorización para comenzar sus propios ensayos clínicos de NDV-HXP-S.