Jueves 06.5.2021

Se prueban pero no se aplican: por qué la vacuna Pfizer no llegó a Argentina

Idas y vueltas entre la empresa y el gobierno, una ley de vacunas y "condiciones inaceptables" serían los motivos por los que la fórmula que se ensaya en el Hospital Militar no se distribuye en el país.

ELIZABETH MAIER

@ElizabethMaierC

  • sobre
La eficacia de la vacuna de Pfizer/BioNTech es del 95%.

A mediados del 2020 se creía que la vacuna de Pfizer/BioNTech iba a ser la primera en arribar a la Argentina. Pero no fue así, a pesar de que actualmente el Hospital Militar Central de Buenos Aires participa de los ensayos de la fórmula, al igual que instituciones de Estados Unidos, Canadá, Brasil, Chile, Mozambique, Sudáfrica, Reino Unido y España. 

 

El acuerdo entre el gobierno y la compañía nunca se logró y las dosis nunca llegaron a la población. La última noticia oficial acerca del tema fue a mediados de diciembre pasado, cuando el ex ministro Ginés González García dijo que la compañía pedía “condiciones inaceptables”

 

Además, trascendió que Pfizer no estaba de acuerdo con la Ley de Vacunas votada por el Congreso, dado que pedía inmunidad total frente a futuras denuncias judiciales por posibles reacciones adversas de personas inoculadas. Por este motivo, no podría ser demandado por negligencia en caso de cometer errores cuyas consecuencias recaerían en los argentinos. 

 

La teoría ha sido corroborada por fuentes periodísticas, como por ejemplo La Nación, que divulgó los correos electrónicos entre el ex ministro y el presidente de la firma en Argentina, también en diciembre. 

 

De acuerdo a la postura del gobierno, Pfizer insistió con condiciones fuera de la normativa que excedían a las posibilidades estatales. 

 

A pesar de los requerimientos de la multinacional, la fórmula ha llegado a varios países latinoamericanos. Por ejemplo, en Uruguay se distribuyeron 50 mil dosis hace dos semanas, Perú ya recibió 200 mil, México compró 3 millones 800 mil dosis y Chile aplicó 1 millón 200 mil. 

 

 

Cláusulas abusivas

 

El mes pasado The Boreau of Investigative Journalism (TBIJ), una prestigiosa organización periodística, publicó una investigación en la que se describen los detalles de las demandas por parte de Pfizer a los gobiernos latinoamericanos que buscaban comprar las inyecciones. 

 

La empresa ha sido acusada de “intimar” a países en las negociaciones de la vacuna para la COVID-19. De hecho, según las fuentes anónimas de la publicación, la firma ha pedido a las naciones que pongan activos soberanos (como edificios de embajadas y bases militares) como garantías contra el costo de futuros casos legales. Los reporteros denunciaron que:

 

Funcionarios argentinos y de otro país latinoamericano, que no se puede nombrar ya que firmaron un acuerdo de confidencialidad con Pfizer, dijeron que los negociadores de la compañía exigieron una indemnización adicional contra cualquier reclamo civil que los ciudadanos pudieran presentar si experimentaban efectos adversos después de ser vacunados. En Argentina y Brasil, Pfizer solicitó que los activos soberanos se pusieran como garantía para cubrir los costos legales futuros. 

Lo que Ginés González García caracterizó como “demandas inaceptables”, el medio periodístico denunció como “intimidaciones de alto nivel”. 

 

Dichas exigencias cobran gravedad en un contexto de escases global de vacunas, segundas olas y picos más mortíferos de coronavirus que los del 2020.  

 

Hasta el momento, no han trascendido nuevas negociaciones para la llegada de Pfizer a Argentina.