Jueves 13.5.2021

Por qué la inmunidad colectiva todavía no es una meta realista, ni en USA

Incluso en los países con mayores tasas de vacunación, el objetivo más razonable es inmunizar a los más vulnerables para bajar las tasas de hospitalizaciones y la mortalidad.

ELIZABETH MAIER

@ElizabethMaierC

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Desde la irrupción de la COVID-19 en el mundo, la inmunidad colectiva se volvió la meta, la luz al final del túnel, el fin de la pandemia. No obstante, incluso los países con mayores tasas de vacunación, no se debería aspirar a conseguirla aún. 

 

En Estados Unidos, por ejemplo, aunque más de la mitad de los adultos tienen al menos una dosis, la inmunidad de rebaño no es una meta alcanzable. Hay consenso entre los expertos de que no es un objetivo realista, por ahora. 

 

Lo más probable es que el coronavirus siga circulando por el mundo muchos años más. Por este motivo, la vacunación permanente será crucial para limitar la gravedad de los brotes.  

 

"Es poco probable que el virus desaparezca. Pero queremos hacer todo lo posible para comprobar que es probable que se convierta en una infección leve", dijo Rustom Antia, biólogo de la Universidad de Emory en Atlanta, a The New York Times

 

"La gente se estaba confundiendo y pensaba que nunca se reducirían las infecciones hasta que se alcanzara este nivel místico de inmunidad colectiva, cualquiera que sea ese número. Es por eso que dejamos de usar la inmunidad colectiva en el sentido clásico", dijo el doctor Anthony Fauci, principal asesor de Joe Biden para la pandemia. 

 

 

Por qué no es una meta realista 

 

El umbral para alcanzar la inmunidad colectiva es de al menos el 80%, ya sea a través de una infección natural o de la vacuna. Inicialmente el porcentaje era menor, pero debido al surgimiento de nuevas variantes las estimaciones debieron actualizarse. 

 

El principal motivo por el que la inmunidad de rebaño no es un objetivo realista, es la distribución desigual de las vacunas. 

Es decir que, una pequeña ola de coronavirus en una región con un nivel de vacunación bajo puede extenderse fácilmente a un área donde la mayoría de la población está protegida. 

 

Actualmente, mientras los países de mayores ingresos amplían su población elegible para recibir la inyección, los países de menores ingresos pelean con las farmacéuticas para recibir las primeras.  

 

Por otro lado, aunque en menor medida, la resistencia a vacunarse también es una razón por la cual la inmunidad de rebaño no es una meta alcanzable. La confusión respecto al concepto puede estar provocando que algunos escépticos decidan no recibir su dosis a la espera de aquella supuesta protección comunitaria.  

 

Asimismo, la facilidad para viajar y la circulación constante de personas por el mundo, hará que las nuevas cepas no se restrinjan a una región, sino que se extiendan progresivamente por el globo.  

 

 

¿Qué esperar?

 

Dado que la inmunidad colectiva no es una meta realista, el objetivo de los países debe ser disminuir las tasas de hospitalizaciones y muertes al mínimo. 

 

Vacunando a los más vulnerables, la COVID-19 puede volverse estacional y afectar principalmente a los jóvenes sanos, al igual que la gripe. 

 

En ese caso, lo más esperable es que la primera infección se dé en la infancia y luego la enfermedad se vuelva leve, como un resfriado.  

 

Con todo, la incertidumbre sigue reinando respecto al coronavirus y para los expertos es difícil proyectar a largo plazo. De momento, la mejor y más segura estrategia es aumentar la vacunación, sobre todo de los grupos de riesgo.

 

 

 

Con información de: The New York Times