Jueves 13.5.2021

Cómo vivir con Asma en medio de una pandemia de una enfermedad respiratoria

Si bien no está considerada en la lista de enfermedades de riesgo, se recomiendan cuidados especiales y no discontinuar los tratamientos, principalmente en casos de enfermedad severa.

ELIZABETH MAIER

@ElizabethMaierC

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Uno de cada 10 argentinos tiene Asma.

El 5 de mayo se celebra el Día Mundial del Asma, una enfermedad que afecta a más de 339 millones de personas en el mundo y a uno de cada 10 argentinos. Este año, por segunda vez, se conmemora la jornada en medio de la pandemia de COVID-19, un virus que afecta principalmente al sistema respiratorio. 

 

Si no está bien tratada, el Asma puede limitar las actividades diarias, impactar en la calidad del sueño, provocar ataques y generar la necesidad de ir a una guardia e incluso ser internado. 

 

El Día Mundial es impulsado desde 1998 por la Iniciativa Global para el Asma (GINA), que trabaja codo a codo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

 

En este año el lema es "Revelar las ideas erróneas sobre el asma", clave en el contexto del coronavirus ya que, a pesar de sus diferencias, los síntomas pueden confundirse. 

 

El Asma no está considerada en la lista de enfermedades de riesgo, pero la AAMR (Asociación Argentina de Medicina Respiratoria) recomienda el aislamiento social para todos los que conviven con la enfermedad, en especial para aquellos con cuadros severos. 

 

Los laboratorios de AstraZeneca lanzaron un test virtual en la que la persona con Asma puede medir el grado de impacto en su vida. Puede realizarse en este link

 

 

Mitos 

 

Algunos de los conceptos erróneos acerca del Asma son: 

 

  1. Es una enfermedad infantil, las personas la superarán a medida que crecen. FALSO: Si bien la prevalencia es mayor en la infancia y en la adolescencia, el asma puede aparecer en cualquier momento de la vida.

     

  2. Es psicológica. FALSO: Es una enfermedad inflamatoria, con síntomas variables que se gatillan por diferentes desencadenantes que pueden ser alérgicos, emocionales, infecciones virales, entre otros.

     

  3. Las personas que padecen asma no deben hacer ejercicio. FALSO: Los pacientes que se encuentran con un apropiado seguimiento y reciben un tratamiento adecuado, pueden realizar cualquier actividad física que deseen.  

 

Acerca del Asma  

 

El Asma es una enfermedad crónica que se caracteriza por ataques recurrentes de disnea y sibilancias, que varían en severidad y frecuencia de una persona a otra, según define la Organización Mundial de la Salud (OMS).  

 

La patología se caracteriza por la variabilidad de sus síntomas, pero los más frecuentes son silbidos en el pecho, tos, falta de aire y opresión en el tórax.  

 

Cuando los síntomas son recurrentes, muchas veces durante la actividad física o por la noche, causan:

 

  • Insomnio
  • Fatiga diurna
  • Disminución de la actividad

Estos malestares pueden presentarse frente a diversos desencadenantes y en distintas épocas del año, pero el cambio abrupto de temperatura suele ser la alarma más común. 

 

Durante un ataque de asma, el revestimiento de los bronquios se inflama, lo que provoca un estrechamiento de las vías respiratorias y una disminución del flujo de aire que entra y sale de los pulmones.   

La tasa de letalidad del asma es relativamente baja en comparación con otras enfermedades crónicas. No obstante, los datos del 2005 indican que fallecieron 255 mil personas por esta causa. 

 

Hasta hace poco el asma era considerado una enfermedad que simplemente dificultaba la respiración, pero hoy se sabe que se trata de un “trastorno inflamatorio”.  

 

Se estima que el Asma afecta a un 10% de la población argentina, pero la mitad de los afectados desconoce su condición o no está correctamente diagnosticado.  

 

 

El buen tratamiento de Asma 

 

Cuando una persona está diagnosticada y tratada adecuadamente, los síntomas deberían aparecer menos de dos veces en la semana y sin despertares nocturnos.

 

Además, ese paciente puede realizar sus actividades habituales sin dificultad y hace poco uso o no utiliza dosis adicionales de rescate. 

 

Con todo, según reflexiona la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), “la responsabilidad del manejo del asma no es exclusivamente de los pacientes. Necesitamos un esfuerzo conjunto y coordinado entre pacientes, cuidadores, profesionales de salud, grupos comunitarios y el sistema de atención de salud”.