Sabado 17.4.2021

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    Brasil registra la mortalidad más alta de la pandemia mientras Bolsonaro se burla

    La segunda ola ha demostrado ser más mortífera que la primera y los números alcanzan nuevo picos. Los sistemas sanitarios colapsan mienrtas el gobierno nacional mantiene su postura anti barbijo y anti vacunas.

    Por Redacción

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    En 19 estados brasileños la ocupación de las unidades de cuidados intensivos (UCI) es mayor al 80%.

    Brasil es el segundo país con más muertes por COVID-19, después de Estados Unidos, y el tercero en cantidad de contagios después de Estados Unidos e India. Ahora vive el peor periodo de la pandemia con índices de mortalidad ascendentes.

     


    El martes se registraron 1.641 muertos, 1.910 el miércoles y 1.699 en las últimas 24 horas. Tres récords desde los primeros casos reportados el primer trimestre del 2020. 

     


    De acuerdo al Ministerio de Salud, el número total de víctimas mortales superan las 260.970 y los contagios suman 10,7 millones.

     


    Los números marcan un promedio de 1.331 decesos diarios en la última semana, una cifra que hasta febrero se mantenía cerca de los 1.100. Desde enero, el país no ha logrado bajar de los mil fallecidos al día. 

     


    Por este motivo, en 19 de los 26 estados la ocupación de camas en las unidades de cuidados intensivos (UCI) pisa el 80%. Algunos establecimientos de salud deben elegir a quienes tratar. 

     


    Brasil, con sus 212 millones de habitantes comenzó en enero una lenta campaña de vacunación. Hasta ahora, 7,4 millones de brasileños fueron vacunados y solo 2,3 millones recibieron la segunda dosis. 

     


    Ayer jueves (4-3), Río de Janeiro impuso restricciones en bares, restaurantes y playas para "evitar que se repita el genocidio", según dijo el alcalde Eduardo Paes. 

     


    Sao Paulo es el más rico y poblado, y se vio obligado a volver a la "fase roja", en la que solo se permite el funcionamiento de servicios de salud, alimentación, transportes públicos y escuelas. A partir de mañana estarán prohibidas las aperturas de centros comerciales, restaurantes y salas de espectáculos. 

     


    Otras ciudades como Brasilia y estados como Mato Grosso, Pernambuco, Rondonia y Acre, redujeron su movilidad solo a los servicios esenciales o limitaron los horarios comerciales con toques de queda. 

     


    Las autoridades provinciales se vieron obligadas a tomar medidas frente a la inacción del presidente Jair Bolsonaro, quien dijo ayer: 

     


    “Hay que enfrentar los problemas. Basta de caprichitos, de quejarse todo el tiempo. ¿Hasta cuándo van a seguir llorando? Obvio que hay que respetar a los más viejos, a los que tienen comorbilidades. ¿A dónde irá Brasil si paramos? La propia Biblia dice en 365 pasajes que no hay que temer". 

     


    El lunes pasado (1-3) los secretarios de Salud de los estados pidieron al gobierno nacional un toque de queda nocturno y otras medidas restrictivas en las zonas más críticas. 

     


    Sin embargo, Bolsonaro ha afianzado su postura en contra del uso de barbijos, en contra del distanciamiento y de las vacunas.