Lunes 19.4.2021

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    Líderes católicos rechazan una vacuna porque usa "derivados del aborto"

    La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos recomienda no vacunarse con las dosis de Johnson & Johnson. Comunicaron que seguirán insistiendo a las farmacéuticas a que "dejen de usar líneas celulares derivadas del aborto".

    Por Redacción

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    Recomendaron a los religiosos a que opten por recibir las vacunas de Pfizer o Moderna, pero no la de Johnson & Johnson.

    El obispo Kevin Rhoades y el arzobispo Joseph Naumann de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), emitieron una declaración anteayer (2-3) sobre la vacuna Johnson & Johnson contra el COVID-19.  

     


    La fórmula fue la tercera y, hasta el momento, última en ser aprobada para su uso en Estados Unidos. Fue acusada por los religiosos de ser producida con “líneas celulares derivadas del aborto”.  

     


    La Iglesia recomendó, entonces, elegir las vacunas de Pfizer o Moderna en vez de la de Johnson & Johnson.  

     


    Por su parte, la compañía aseguró a la CNN que no hay ningún tejido fetal en su vacuna. 

     


     

    El comunicado de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos dice:  

     


    "La aprobación de la vacuna de Johnson & Johnson contra el COVID-19 para su uso en Estados Unidos vuelve a plantear interrogantes sobre la permisibilidad moral del uso de vacunas desarrolladas, probadas y/o producidas con la ayuda de líneas celulares derivadas del aborto. 

     


    Las vacunas de Pfizer y Moderna generaron preocupación debido a que se utilizó una línea celular derivada del aborto para probarlas, aunque no en su producción. Sin embargo, la vacuna de Johnson & Johnson se desarrolló, probó y se produce con líneas celulares derivadas del aborto, lo que genera preocupaciones morales adicionales. La Congregación para la Doctrina de la Fe ha juzgado que ‘cuando las vacunas contra el COVID-19, que son éticamente irreprochables no están disponibles..., es moralmente aceptable recibir vacunas contra el COVID-19 que han utilizado líneas celulares de fetos abortados en su proceso de investigación y producción’. 

     


    Sin embargo, si se puede elegir entre vacunas contra el COVID-19 igualmente seguras y efectivas, se debe elegir la vacuna con la menor conexión con las líneas celulares derivadas del aborto. Por lo tanto, si la persona tiene la capacidad de elegir una vacuna, se debe elegir entre las vacunas creadas por Pfizer o Moderna, en vez de la producida por Johnson & Johnson. 

     


    Mientras que nosotros debemos seguir insistiendo en que las empresas farmacéuticas dejen de usar líneas celulares derivadas del aborto, dado el sufrimiento que está causando esta pandemia a nivel mundial, afirmamos nuevamente que vacunarse puede ser un acto de caridad que responde al bienestar común”.