Lunes 19.4.2021

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    Los síntomas persistentes de Covid son 55 según The Lancet

    Una investigación de la revista científica analizó 19 mil estudios con casi 48 mil personas y definió la prevalencia de los efectos a largo plazo del coronavirus. Todavía no existe un diagnóstico para esta condición pero se recomiendan técnicas de rehabilitación.

    Por Redacción

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    Entre los pacientes que habían sido hospitalizados, el 76% informó al menos un síntoma seis meses después, principalmente fatiga, debilidad muscular e insomnio.
    Entre la población general de recuperados de COVID-19, los síntomas persistentes más comúnes fueron fatiga, dolor de cabeza, trastorno por déficit de atención, caída del cabello, disnea y anosmia.

    A poco de cumplirse un año del inicio de la pandemia, se ha evidenciado poco a poco que la COVID-19 es una infección principalmente pulmonar pero que es capaz de dejar síntomas persistentes a largo plazo. Una investigación de The Lancet arroja más luz sobre este tema aún incierto.

     


    De acuerdo a un trabajo de metaanálisis realizado con alrededor de 19 mil investigaciones y casi 48 mil personas, las secuelas contabilizadas son 55.

     


    La población se tomó de Europa, Estados Unidos, Asia y Australia e incluyeron casos leves, moderados y graves. En conclusión, ocho de cada 10 pacientes presentaron al menos un síntoma persistente entre los 14 días y 16 semanas después de la infección aguda, e incluso podrían durar más.

     


    Además, el 76% de quienes fueron hospitalizados por coronavirus informaron al menos un efecto luego de seis meses de recuperados. El porcentaje es mayor en mujeres que en varones.

     


    Entre estas personas que requirieron ingresar a una institución sanitaria los síntomas más comunes fueron: 

     

    # fatiga 58% 

     

    # dolor de cabeza 44%  

     

    # disnea 24% 

     

    # anosmia 24% 

     

     

    Además, se registraron síntomas relacionados a la salud mental, cuya causa se desconoce si fue el propio virus o el estrés vivido por la situación. Los más repetidos fueron caída del cabello, trastorno por déficit de atención, dificultades para dormir, ansiedad y depresión.

     


    A pesar que todavía es un virus desconocido, se lo puede comparar con sus antecesores, el SARS y el MERS. En aquellas ocasiones las personas también reportaron síntomas persistentes, y la más preocupante fue la disfunción pulmonar.

     


    Actualmente no está definido un diagnóstico específico para la COVID-19 persistente, pero se recomiendan técnicas de rehabilitación para tratar los síntomas puntuales y el seguimiento médico en caso de padecer enfermedades crónicas.

     


    La prepublicación de The Lancet puede consultarse en el portal medRxiv.