Jueves 13.5.2021

Cambio climático: clave para la aparición del virus y desencadenar la pandemia

Investigadores compararon el cambio de la vegetación al sur de China y el aumento de la población de murciélagos. Los resultados demostraron, una vez más, el factor humano que desencadenó el brote global.

Por Redacción

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El cambio climático impulsó el aumento de murciélagos en una región en particular y aumentó las probabilidades de que el coronavirus se transmita y evolucione.
Más de la mitad de las enfermedades infecciosas emergentes en todo el mundo son zoonóticas. Los murciélagos transportan más de 3 mil tipos diferentes de coronavirus.
La teoría más probable del origen del virus es que saltó desde los murciélagos a los pangolines, luego comercializados en el mercado húmedo de animales salvajes en Wuhan, donde se registraron los casos iniciales en humanos.

Alrededor del 60% de las enfermedades infecciosas emergentes del mundo son zoonóticas, es decir, inician en animales. Los murciélagos son los que portan la mayor cantidad de virus entre todos los mamíferos, con aproximadamente 3 mil tipos de coronavirus.

 


En este sentido, si aumenta la población de murciélagos en una región, aumentan las probabilidades de que los patógenos evolucionen y salten a otras especies y al humano.

 


De hecho, las cepas de coronavirus en murciélagos al sur de China guardan muchas similitudes con el SARS-CoV-1 y el SARS CoV-2. 

 

 


La investigación 

 

Las emisiones de gases de efecto invernadero y la modificación de los hábitats silvestres fueron dos condiciones que desencadenaron la pandemia. Principalmente por la expansión de espacios forestales favorables para los murciélagos y otras especies infecciosas. 

 


Esta es una de las principales conclusiones de una investigación publicada en la revista Science of the Total Environment titulada "Los cambios en la diversidad global de murciélagos sugieren un posible papel del cambio climático en la aparición de SARS-CoV-1 y SARS-CoV-2". 

 


El estudio es una evidencia precisa sobre las advertencias que vienen dando científicos y ambientalistas desde el principio del brote. Las modificaciones en la vegetación al sur de China, Myanmar y Laos fueron el puente para que virus zoonóticos salten a humanos. 

 


El incremento de la temperatura, las emisiones y la alteración de los patrones de precipitaciones, transformaron terrenos de matorrales tropicales en sabanas y bosques. El nuevo entorno fue ideal para que especies de murciélagos se multipliquen. 

 


Incluso, la investigación demostró que la cantidad de murciélagos está vinculada a la cantidad de coronavirus en una misma área.

 


"El cambio climático durante el último siglo ha hecho que el hábitat en la provincia de Yunnan, en el sur de China, se haya hecho adecuado para más especies de murciélagos", dijo Robert Beyer, investigador de Zoología de la Universidad de Cambridge y primer autor del estudio, a La Vanguardia. 

 


Por este motivo, los científicos reconstruyeron la distribución global de los murciélagos y la compararon con un mapa de la vegetación a lo largo del último siglo. Al ritmo del cambio climático, los animales se trasladaron de lugares acarreando virus.  

 


Aunque la mayoría de los coronavirus transmitidos por los murciélagos no pueden afectar a los humanos, las condiciones para que muten se han perfeccionado. 

 


Además, tomaron contacto con otros huéspedes intermedios, como el pangolínEstos animales se venden en mercados húmedos de animales silvestres en Wuhan, donde inició la pandemia. 

 


La investigación demuestra, una vez más, cómo el cambio climático desencadenado por la acción humana altera la vida de las especies, inclusive aquellas que son reservorios de virus.