Jueves 13.5.2021

¿Por qué mutó el virus en Brasil? La revista Science responde al pánico

Según los autores, el número de muertos en el país "es insoportable". Los factores son principalmente cinco, aunque ninguno explica en sí mismo la rápida propagación de la COVID-19 y el surgimiento de variantes.

ELIZABETH MAIER

@ElizabethMaierC

  • sobre
Brasil registró 3.459 nuevas muertes por COVID-19 en las últimas 24 horas y superó las 360 mil muertes .

Ningún factor en sí mismo explica la rápida propagación de la COVID-19 en Brasil. Entonces, ¿por qué mutó el virus en el país vecino? La respuesta, según la revista Science, es la combinación de las fallas de implementación rápida y coordinada de respuestas, junto a las desigualdades previas. 

 

A pesar de ser el único país que, con una población superior a los 100 millones, cuenta con un sistema de salud universal, integral y gratuito, ha sido uno de los más afectados por la pandemia.  

 

De hecho, a fines de mayo del año pasado América Latina fue declarada epicentro de la pandemia, principalmente a causa de Brasil que se mantiene entre los tres países con más muertes de todo el mundo. Según los autores, la explicación es

 

Una combinación peligrosa de inacción e irregularidades, incluida la promoción de la cloroquina como tratamiento a pesar de la falta de pruebas. Sin una estrategia nacional coordinada, las respuestas locales variaron en forma, intensidad, duración y tiempos de inicio y fin.

El caso del estado de Amazonas, cuya capital es Manaos, es paradigmático. Su territorio tiene la mayor mortalidad por cada 100 mil habitantes, más del doble de la tasa de todo Brasil. En octubre, se estimaba que alrededor del 76% de su población estaba infectada.  

 

Science compara esta situación a otra similar que se dio en Corea del Sur. La diferencia es que en el país oriental la contención y las medidas fueron exitosas y lograron reducir la duración y la extensión geográfica de las variantes a lo largo del tiempo. 

 

 

Ceará y Río de Janeiro 

 

En Ceará y Río de Janeiro el tiempo que tardaron los casos y las muertes en llegar a 50 fue abismalmente superior al resto del país. Esto sugiere una introducción y propagación del virus no detectada ("y, por tanto, no mitigada") durante algún tiempo.  

 

En el estado de Ceará una investigación epidemiológica retrospectiva reveló que el virus ya circulaba en enero del 2020. Science arroja algunas explicaciones al respecto:

 

Si los casos iniciales ocurrieron en áreas de altos ingresos, es posible que las consultas en consultorios privados no fueran reportadas a los sistemas nacionales del Ministerio de Salud y guardó silencio ante el sistema de vigilancia. Además, la capacidad de prueba en Brasil era limitada y los primeros kits de prueba de diagnóstico por RT-PCR comenzaron a producirse en el país recién en marzo.  

En general, la propagación de COVID-19 fue rápida en Brasil y, a medida que se trasladó al interior, se intensificó la demanda de recursos que fueron insuficientes para evitar muertes.  

 

Por su parte, Río de Janeiro vivió un caos político que comprometió una respuesta rápida y eficaz. Los dirigentes estuvieron inmersos en acusaciones de corrupción, el gobernador fue destituido y enfrenta un juicio político, y el secretario de Salud fue cambiado tres veces entre mayo y septiembre, uno de los cuales fue arrestado.

 

En contraste, aunque Ceará también experimentó un colapso de casi todo el sistema hospitalario desde abril hasta mayo y tuvo una circulación silenciosa del virus un mes antes de que se informara, ocupó el sexto lugar en movimiento de casos, y fue el antepenúltimo en muertes. 

 

Esto sugiere que, incluso con la sostenida propagación del virus, las acciones locales tuvieron éxito en la prevención de muertes.  

 

 

Las 5 razones 

 

La conclusión de Science a los diferentes análisis, es que ninguna narrativa explica en sí misma la propagación del virus entre los estados de Brasil. En cambio, enumera cinco motivos que brindan un panorama completo del problema: 

 

  1. Brasil es grande y desigual en la cantidad y calidad de los recursos de salud, como por ejemplo en camas de hospital y médicos. Además, es dispar en ingresos, como lo demuestra un programa de transferencia de efectivo de emergencia que comenzó en junio de 2020 y recién en noviembre el 41% de los hogares lo estaban recibiendo.
  2. Tiene una densa red urbana que conecta a los municipios a través del transporte, los servicios y los negocios que no se interrumpió por completo durante los picos de casos o muertes.  
  3. La alineación política entre los gobernadores y el presidente tuvo un papel en el momento y en la intensidad de las medidas de distanciamiento. La polarización politizó la pandemia con consecuencias para la adherencia a las acciones de control. 
  4. El SARS-CoV-2 circulaba sin ser detectado en Brasil durante más de un mes, como resultado de la falta de una vigilancia genómica bien estructurada.  
  5. Las ciudades impusieron y relajaron medidas en diferentes momentos, con base en distintos criterios, facilitando la propagación.  

En este escenario, “la respuesta no fue rápida ni equitativa. Todavía no lo es”, acusa Science.  

 

De hecho, Brasil enfrenta actualmente el peor momento de la pandemia, con un número récord de casos y muertes, y el colapso de casi todo el sistema hospitalario. La vacunación ha comenzado, pero a un ritmo lento debido a la disponibilidad limitada. 

 

Además, preocupa la variante que surgió en Manaos (P1) en diciembre, ya que es de 1,4 a 2,2 veces más transmisible y capaz de evadir la inmunidad de una infección anterior. Para los primeros días de marzo, Brasil ya reportó el 40% del total de muertes por COVID-19 del 2020.  

 

“El número de muertos es insoportable”, y podría ser un adelanto de lo que aún está por suceder en otras localidades de Brasil, advierten los autores. 

 

No evitar esta nueva ronda de propagación facilitará la aparición de nuevas variantes, aislará a Brasil como una amenaza para la seguridad sanitaria mundial y conducirá a una crisis humanitaria completamente evitable.