Lunes 19.4.2021

Hacker a la caza de un hacker intenta olvidar en Netflix un fracaso en cines

Llegó a Netflix una película de 2015 sobre hackers y está entre las más vistas de la semana. Exploremos un poco.

EDGAR MAINHARD

@emainhard

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La idea es que hay una actualización en el código de programación pero habría que profundizar de qué trata eso.

Los hackers integran la cultura de la Civilización Digital. Casi todos los días hay noticias de intrusiones, robos de datos, acusaciones de unos países a otros. USA se queja de China y Rusia. Irán se queja de Israel y USA. Microsoft esta en la mira, etc.

 

Aparentemente, las historias de hackers tienen su atractivo. Lo demostraron 'Mr. Robot', 'The Code', 'Halt and catch fire', 'CSI: Cyber', 'Scorpion' y aquel producto de 2014 'Hackers - Ningún sistema es seguro'. 

 

En parte, la actividad del hacker tiene relación con la búsqueda, intercepción, recopilación y uso de datos de terceros. En esa actividad los hackers tienen competencia inesperada.

 

Ver en Netflix el documental "Nada es privado" (The Great Hack).

 

Ahora está en el servicio de video una película de 2015, 'Blackhat: Amenaza en la Red' o 'Hacker - Amenaza en la Red', que fue un fracaso comercial: un presupuesto de US$ 70 millones y una recaudación de US$ 19,7 millones en taquilla para frustración de la productora Universal. En la tele aterrizó en mayo de 2017, por FX. Sin embargo, en Netflix de abril aparece entre las más vistas. 

 

Conclusión inicial: han pasado 6 años y los hackers tienen otro atractivo.

Un problema no resuelto

 

El gran desafío sigue siendo la película de 'hackers' que realice un director con mentalidad 'hacker'. En este caso, el director fue Michael Mann, un especialista en thrillers ('Heat', 'Miami Vice', 'Public Enemies' y 'Collateral'). No necesariamente hay vínculo entre los hackers y el cine de acción. Peor aún: ¿quién dijo que el suspenso sólo se crea con acción? La percepción de Mann tiene que ver con la acción. Quizás harto de las cuestiones informáticas, que no entendía muy bien, decidió matizarla con varios tiroteos y así agilizar el relato.

 

Morgan Davis Foehl contó una vez que en 2011, cuando comenzó a escribir el guión junto a Mann, escuchaba de la operación 'Aurora' (un ataque masivo nunca identificado contra Google, Adobe, Juniper, RackSpace y otras 30 high-tech en enero de aquel año) y del 'gusano' que Israel y USA alojaron en los equipos informáticos del proyecto nuclear de Irán, 'Stuxnet'. Fueron su inspiración para iniciar la historia.

 

Temas muy interesantes pero que requieren mucha investigación de parte del guionista. 

 

Luego, la consistencia del relato: si se puede atacar con éxito el Mercado a Término de Chicago ¿para qué complicarse con inundar valles de minas de estaño? 

 

Es más interesante ir sobr NYSE o Nasdaq.

 

Es probable que en aquel momento no se tuviera la comprensión del fenómeno que se tiene hoy. Lo afirma quien tuvo que lidiar con 4 ataques en la modalidad DDOS cuando en la Argentina había apenas 2 sistemas montados para contrarrestar DDOS -y no fue hace tanto tiempo- y que acaba de borrar de su base de datos 10.000 correos falsos.

 

¿Qué decir de SolarWinds? Ocurrió este año, la empresa que provee la red SolarWinds Orion a 300.000 clientes en todo el mundo, incluyendo el Ejército estadounidense, el Pentágono, el Departamento de Estado, de Comercio, el de Tesoro y la Oficina presidencial estadounidense, entre otras entidades, reconoció que había sufrido un ataque virtual, y el entonces secretario de Estado, Mike Pompeo, culpó a Rusia por la osadía.

 

La compañía indicó que unos 18.000 de sus clientes resultaron afectados por el código malicioso y se desconoce a la fecha cuál fue el objetivo, qué buscaban los hackers.

 

Hoy día hay más conocimiento de que en esta nueva 'Guerra Fría' que se vive, los hackers son soldados altamente capacitados y sus golpes comando tienen consecuencias gravitantes.

 

Pregunten por qué Kevin Mitnick, alias 'Cóndor', sigue siendo un conferencista de referencia y consultor de empresas multinacionales, protagonista de las novelas 'Takedown' y 'The Fugitive Game'. Y Mitnick hizo famoso a Tsutomu Shimomura, experto en seguridad informática, del equipo que logró su arresto.

 

Hemsworth

 

En su momento, Christy Lemire, del Chicago Sun-Times, declaró en su reseña: "Cualquiera que se abra camino en el mundo sentado frente a una pantalla de computadora todo el día no se verá tan buen mozo como Chris Hemsworth". Es cierto que la elección del hacker en prisión contrasta increíblemente, por ejemplo, con el hacker que utiliza el servicio de inteligencia surcoreano en 'Vagabond', que sólo se alimenta de pollo frito.

 

Pero resulta que el actor australiano fisiculturista famoso por actuar de 'Thor' para Marvel, dice que tampoco se sintió confortable en el rol.

 

La gente que elige los castings a veces prioriza el posible atractivo físico del actor por sobre su vinculación al personaje que debe asumir. ¿Qué idea tenía la gente del casting sobre un hacker? Pero son culpas compartidas con el director Mann y con los productores.

 

Pese a todo, el filme es interesante. Muchas veces el interés que despierta una película no tiene que ver con lo estrictamente cinematográfico.

 

Las temáticas son importantes, es especial cuando se lee que una de las obsesiones del FBI estadounidense hoy día es que hackers ataquen masivamente centrales de energía eléctrica, luego de varias acciones puntuales que ocurrieron en los meses recientes.

Los críticos

 

El problema de los críticos de cine, hay que ser justos también, es que no entienden mucho de 'hackers', en general odian el cambio que está provocando lo digital en la industria del entretenimiento y la pérdida de su anterior 'statu quo': los 'influencers' en las redes sociales pueden aniquilar su cada vez más frágil Reino Intocable.

 

Entonces, ahí estuvo el problema: ni siquiera la distribuidora a cargo de su comercialización entendió que el tema era el 'hacker' antes que la acción 'pochoclera'.

 

Es cierto que es difícil imaginar hoy día una colaboración entre los gobiernos de USA y China para resolver una probable catástrofe provocada por ciberterroristas. En 2015 todavía no había estallado el vínculo bilateral. Ni siquiera la pandemia logró reconciliarlos. 

 

Pero es creíble que el tipo de colaboración que presenta la película suceda hoy día entre estadounidenses y británicos o australianos o israelíes. ¿Cómo creen que se organizan las ejecuciones 'anónimas' de líderes enemigos en Medio Oriente, con drones, brazos robóticos y softwares de inteligencia artificial? 

La cuestión es cómo lograr el relato más convincente y si será atractivo para el gran público. El equilibrio es la clave. Mann dejó su obra en 2 horas y 13 minutos cuando en hora y media podía contarse la historia.

 

De todos modos, ahí está 'la peli', entre las más vistas de la semana en Netflix. Tardío reconocimiento a un producto que sin duda perfectible pero interesante. Obvio que el éxito muchas veces tiene que ver con el tiempo y el espacio.