Martes 11.5.2021

El indignante accionar de Facebook en las elecciones de Honduras

Una investigación de The Guardian dejó en evidencia al gigante tecnológico y su relación con la campaña manipulativa del actual presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández. 
 

SOFÍA GERDING

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Manifestaciones en Honduras luego de las elecciones presidenciales de 2017. Creditos:Orlando Sierra/AFP/Getty Images.

El primer escándalo

 

En marzo de 2018 Facebook perdió US$37.000 millones en un día.

 

¿Por qué? Diferentes medios del mundo dejaban en evidencia cómo la consultora Cambridge Analytica adquirió de forma indebida información de 50 millones de usuarios de la red social en Estados Unidos y cómo esos datos se utilizaron para orientar la opinión pública en las elecciones presidenciales del 2016.

 

Usuarios alrededor del mundo que fueron víctimas del robo de sus datos por parte de Cambidge Analytica para las elecciones presidenciales en diferentes países. Creditos: Facebook y AFP.

En ese entonces, el fundador y director ejecutivo de Facebook, Mark Zuckerberg, publicó una declaración en la que reconocía que la empresa cometió errores, asumió la responsabilidad y explicaba que haría para reforzar la seguridad y garantizar la privacidad de los usuarios.

 

Sin embargo, desde entonces, Facebook se volvió a ver involucrado en diferentes escándalos políticos y uno de estos es el de las elecciones presidenciales de 2017 en Honduras.

 

Hernández al poder

 

Una nueva investigación del medio The Guardian asegura que “Facebook permitió que el presidente de Honduras cree artificialmente una imagen de popularidad mediante sus publicaciones por casi un año, incluso luego de reiterativas advertencias sobre la actividad”.

 

Dicho presidente es Juan Orlando Hernández, el actual mandatario con inclinación de derecha de Honduras, que ganó las elecciones en 2017.

 

Una vez terminadas estas, la Misión de la Organización de los Estados Americanos (OEA) realizó un monitoreo independiente de las elecciones y encontró varias irregularidades durante el proceso, mientras que otros observadores internacionales cuestionaron la transparencia y la justicia de los resultados.

 

Juan Orlando Hernández, el presidente de Honduras, votando en las elecciones de 2017. Creditos: Reuters.

 

Esto, sumado a la negativa de los candidatos opositores de reconocer los resultados,​ derivó en una crisis postelectoral que se terminó apagando y eventualmente más de 150 países reconocieron a Hernández como presidente electo.

 

Sin embargo, según activistas y académicos de Honduras, el proceso fraudulento de su llegada al poder no sólo se puede reconocer en el día de las elecciones.

 

El actual presidente utilizó, entre muchos otros esfuerzos, la estrategia de Astroturf: mediante las plataformas digitales realizó propaganda electorales que pretendían dar una impresión de espontaneidad y de fuerte relación con el entorno. 

Cada vez que Juan Orlando Hernández publicaba cualquier tipo de información en su perfil de Facebook, recibía “me gustas” de parte de miles de perfiles de empresas, organizaciones y figuras públicas configurados por el mismo partido político para pretender que se trataba de personas de carne y hueso detrás de cada interacción.

 

Esta fraudulenta campaña fue expuesta en agosto de 2018 por Sophie Zhang, una ex científica de datos de Facebook, que tiene como principal objetivo en su trabajo identificar el “engagement” falso en la red social, es decir reconocer cuando los comentarios, los “me gusta”, las reacciones y las publicaciones compartidas vienen de cuentas falsas o inauténticas. 

 

Sophie Zhang, la ex cientifica de datos de Facebook, que reveló a The Guardian diferentes faltas que cometió la compañía. Creditos: The Guardian.

Zhang estaba a cargo de monitorear los perfiles de políticos de Honduras durante las campañas presidenciales del 2017 y, en ese proceso, descubrió que el 90% del “engagement” de Hernández en Facebook era falso. 
Por ejemplo, en un periodo de seis semanas en 2018, las publicaciones del presidente recibieron 59.000 “me gusta”, de los cuales 46.500 eran de usuarios falsos. 

Comportamiento Coordinado Inauténtico

 

Dicha actividad violaba la política de Facebook contra lo que ellos llaman “Coordinated Inauthentic Behaviour (Comportamiento Coordinado Inauténtico)”, que es justamente cuando grupos de páginas o personas en las redes trabajan juntos para engañar a otras personas sobre los objetivos que persiguen. 

 

En este sentido, páginas que pretendían vender productos o perfiles que aparentaban compartir información personal, sólo eran creadas para apoyar el perfil político de Hernández. 

 

Sin embargo, luego de múltiples advertencias por parte de diferentes sectores, Facebook tardó más de 11 meses en reaccionar y recién en julio de 2019 bajaron la campaña del mandatario.

A pesar de esto, la campaña digital en la red social no se detuvo sino que se realizó reiteradas veces y fuentes internas de la empresa confirman que al informar a Guy Rose, el vicepresidente de integridad de Facebook, sobre este episodio, el ejecutivo lo consideró un "fastidio" y explicó que había que priorizar las operaciones de Estados Unidos, Europa, Rusia o Irán.

 

Expertos aseguran que las publicaciones en redes sociales pocas veces tienen un verdadero impacto en la opinión pública pero, sin embargo, este presidente que parecía ya no tener un gran electorado, logró llegar al poder en las últimas elecciones.

 

Existen muchas dudas de cómo lo hizo pero de todas formas, hay un actor que no cumplió su parte del trabajo para garantizar una elección libre y democrática, y este actor es, sin duda, Facebook.